POWERED BYmaster lex

NUEVAMENTE SOBRE LOS TRASPASOS DE BIENES MUEBLES PERTENECIENTES A PERSONAS JURÍDICAS

Se publicó la semana pasada la Directriz DRBM- DIR- 001-2022 del Registro de Bienes Muebles la cual reforma la DRBM-DIR-005-2021 de julio del 2021 sobre actos de traspaso o enajenación, en los cuales las personas jurídicas delegan en terceros su representación a través de poderes o autorizaciones.  (Sobre la Directriz DRBM-DIR-005-2021 puede ver nuestra nota en este mismo blog.)

Concretamente el aspecto modificado tiene que ver con aquellos casos en los que la disposición o enajenación de los bienes muebles propiedad de la persona jurídica, lo realiza alguien que ya es representante pero que requiere de una autorización específica para el acto.

Copiamos a continuación el texto del punto 2) de la Directriz indicada, incluyendo el nuevo texto reformado del inciso b):

2) Autorizaciones: en estos casos el acto de disposición o enajenación sobre el bien mueble propiedad de una persona jurídica, lo realiza alguien que ya es representante de la persona jurídica, pero que requiere de una autorización específica para el acto. Tal autorización no constituye poder en sí mismo y por tanto puede conferirse:

a) Mediante referencia expresa en el pacto constitutivo: tal es el caso de la donación, en la que el representante con facultades de apoderado generalísimo, requiere que estar expresamente autorizado para donar en el pacto constitutivo. Acá es necesaria la respectiva dación de fe de la existencia de esta facultad para donar con vista en el pacto constitutivo.

b) Mediante acuerdo de Asamblea: Cuando sociedad sea representada por uno de los miembros del Consejo de Administración o Junta Directiva que ostente facultades de apoderado generalísimo, la donación o venta (que supera sus facultades originales) podrá ser autorizada por la Asamblea General; misma que se conferirá a través del acuerdo que se asienta en el respectivo libro legal (según sea el caso). Al existir una relación orgánica entre los administradores nombrados y la sociedad, las personas físicas que conforman el órgano no vienen consideradas como sujetos autónomos, distintos de las sociedad como personas jurídica, sino más bien como una unidad intrínseca, constitutiva, parte integral del ente, de tal forma que cuando la sociedad como persona jurídica actúa a través del órgano, es la sociedad la que actúa por sí misma y en nombre propio; no habiendo representación. Así al no tratarse de un “poder”, la dación de fe Notarial se hará con vista del libro donde conste dicho acuerdo indicando la fecha y número del acta, así como que la misma fue debidamente firmada por quienes debían hacerlo. No se requerirá de escritura pública ni protocolización, por cuanto no se trata de un “poder”.

——————-

Para comprender la razón de ser de esta reforma del inciso b), solicitamos la colaboración de la Dirección del Registro de Bienes Muebles.

Rápidamente y en forma muy completa, el Lic. Cristian Mena, Director a.i., a quien le quedamos muy agradecidos, gentilmente nos brindó la siguiente explicación, la cual  resulta muy esclarecedora sobre las distintas situaciones que se pueden presentar en los traspasos de bienes muebles pertenecientes a personas jurídicas.

“En atención a su consulta procedo a exponer primeramente de forma resumida los motivos que llevaron al cambio en el texto de la Directriz DRBM-DIR-005-2021 (en adelante “la directriz”), para posteriormente enumerar las posibilidades de representación que se pueden presentar.

La modificación tuvo lugar en virtud de que se comprobó que con el texto original quedaba por fuera un supuesto de mandato/autorización muy común en nuestro medio: la “autorización” brindada por la Asamblea General a un administrador de una sociedad, a fin de que pueda realizar un determinado acto que originalmente no fue contemplado dentro del alcance de su mandato original. De tal suerte que no existe ningún tipo de previsión en el pacto constitutivo al respecto. A manera de ejemplos podemos mencionar el caso de una donación o de una venta por encima del límite de suma que se le hubiera fijado al administrador.

Para suplir este vacío redactó la modificación a la directriz, teniendo como base la tesis sobre la relación orgánica que tienen los administradores nombrados por la sociedad con ella misma; de tal suerte, que aunque nada se hubiera previsto en el pacto constitutivo sobre un determinado acto, podrán los administradores proceder a realizarlo, siempre que el órgano soberano de la sociedad (la asamblea general) le brinde su autorización para el mismo.

Es decir, esta previsión se refiere a aquellos casos en los que el Pacto Constitutivo no indica nada sobre la posibilidad de realización de un determinado acto.

Por el contrario, cuando hay disposiciones expresas para la realización del acto en el pacto constitutivo, ya sea autorizando directamente al administrador o requiriendo una autorización de otro órgano (sea la asamblea general o la junta directiva), lo que requerirá es la dación de fe respectiva del Notario Público, con vista en el pacto constitutivo y en caso de ser necesario con vista en el libro donde consta la autorización. Por ello, este supuestos (que es el que usted menciona en su correo electrónico) queda subsumido dentro del inciso 2a de la directriz.

En resumen, existen las siguientes posibilidades para acreditar un mandato que se ostenta para acto:

1.- Los mandatos generales o generalísimos inscritos y vigentes según su naturaleza, ya sean de administradores de la sociedad o de terceras personas..

2.- Los mandatos conferidos mediante poderes especiales o especialísimos (según sea el caso), los cuales cual deben otorgarse en escritura pública. En ningún caso se aceptan protocolizaciones de acuerdos (puntos 1a y 1b de la directriz).

3.- Los mandatos otorgados con autorización especial según la referencia expresa que consta en el pacto constitutivo. Acá están incluidos aquellos casos en los que se confiere expresamente la autorización para el acto específico al apoderado inscrito (general o generalísimo); así como también los escenarios en los que el pacto constitutivo expresamente indica que se “requerirá de una autorización especial conferida al efecto” por la asamblea general o la junta directiva. En todos estos supuestos, el Notario Público hará la dación de fe respectiva con vista en el pacto constitutivo y cuando sea necesario, con vista  en el libro que corresponda (punto 2a de la directriz).

 4.- Los mandatos de administradores que carecen de referencia expresa en el pacto constitutivo para la realización de un determinado acto (por ejemplo donaciones o ventas por encima de un límite de suma fijado). En estos casos siempre que se trate de administradores, será válida la autorización que al efecto le otorgue la asamblea general como soberano máximo de la sociedad en virtud de la relación orgánica que tienen los administradores con la misma. La dación de fe se hará exclusivamente con vista en el libro de actas de la asamblea general (punto 2b de la directriz, el reformado).”

Abogada y notaria. Especialista en administración de bases de datos de información jurídica, investigaciones jurisprudenciales y editora de contenidos legales. Consultora en proyectos de informática jurídica en la región centroamericana. Colaboradora del sitio www.leylaboral.com Encargada de la administración y actualización de Master Lex Cálculos Legales: timbres, honorarios profesionales, patentes, prestaciones laborales y otros. Moderadora del blog www.puntojuridico.com

Dejar un comentario
PAUTAS PARA PARTICIPAR EN ESTE BLOG