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Historias del Protocolo I. El proceso disciplinario notarial

El Dr. Herman Mora Vargas, conocido especialista en Derecho Notarial, profesor universitario, co-redactor del Código Notarial, pero principalmente, notario en ejercicio con una amplísima práctica cartular, nos ofrece una serie de interesantes reflexiones relativas a esta importante función pública. Sabemos que sus comentarios serán de provecho para los colegas que, día a día, se esfuerzan por  actuar como agentes de paz social, brindando seguridad jurídica a los  actos que autorizan con la fe pública que les ha sido confiada.

Transcribimos a continuación este primer artículo del Dr. Mora de una colección que en los próximos días les iremos ofreciendo bajo el título de «Historias de Protocolo».

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«Una vez más, y gracias a la amabilidad de la empresa Master Lex, es que hoy damos inicio a la narración de una seria de casos, (y la forma como se resolvieron) que me han parecido “anecdóticos” e ilustrativos, producto, la mayoría, de la jurisprudencia notarial, penal y civil, que he podido recoger a lo largo de varios años. Son casos de incidencia, mayoritariamente notarial, pero que se pueden aplicar y colaborar con muchas otras disciplinas. Se ha procurado evitar la simple transcripción de jurisprudencia, para en lugar de ello tratar de contar algo, transmitir “tips”, “volados”, consejos, a fin de ayudar principalmente a los profesionales en su ejercicio, y especialmente de resguardarlos de los proclives riesgos disciplinarios.

Al comentar esto, una colega me hizo ver la conveniencia de compartir las experiencias, y de la faceta humana y práctica que desempeña Master Lex en el ejercicio empresarial al brindar estos espacios.

En primer término, conviene destacar la naturaleza absolutamente “sui generis” que contiene el proceso disciplinario notarial, es algo así como un arroz con mango, un ornitorrinco procesal, dada su genética jurídica, es decir un proceso disciplinario, que ya de por si involucra condiciones de derecho administrativo sancionador, pero conducido dentro de los parámetros del Código Procesal Civil. Y en esto precisamente deviene el primer consejo. He visto que los colegas que representan a otros colegas o bien que se defienden a si mismos, totalmente extraviados, perdidos en el caudal del proceso, pidiendo cosas impensables y con resultados, en algunos casos más perniciosos, de lo que inicialmente podía haberse estimado o proyectarse.

Me adelanto diciendo que el proceso disciplinario notarial, solo puede contener dos pretensiones:

1) La sanción disciplinaria del notario.  

2) La procura de una indemnización económica de manera adicional, es decir, se puede peticionar la primera sin la segunda, pero no la segunda sin la primera.

En resumen,  no conseguirá el quejoso a través de un proceso displicinario, ni la posibilidad de obtener la nulidad del instrumentos, ni podrá tampoco solicitar la prisión preventiva, ni el impedimento de salida del notario, ni la sangre del cartulario.

Para la nulidad de instrumentos habría que recurrir a procesos ordinarios o bien al proceso penal, a fin de procurar la nulidad del instrumento al tenor de lo señalado por el artículo 492 del C.P.P mediante sentencia declarativa de falsedad instrumental.

Sin más y con la mayor de las consideraciones, espero que los siguientes consejos les puedan resultar de utilidad. Cuando lean algo que les resulte familiar, deben de saber que cualquier semejanza con la realidad, no es pura coincidencia.   En caso de que deseen reenviarlos, para mi será un honor.

“Calladitos más bonitos”

En algunas ocasiones, dentro del proceso disciplinario notarial, la peor defensa es la que hace el notario mismo, es decir, el peor daño lo hace el notario en su propia representación. Recuerdo un caso que mediando una escritura conotariada, fue presentado de manera extemporánea la celebración de un matrimonio.  En su defensa, uno de los notarios argumentó enfermedad, de allí que se presentara el matrimonio cinco días después de vencido el término (siendo lo correcto ocho días a partir de la celebración, articulo 31 Código de Familia).  La sanción interpuesta podría haber sido de unos ochos días de suspensión en el ejercicio notarial, de no ser que en su defensa el otro conotario señaló que lo único que había hecho era prestar el protocolo, conducta, que le acarreó una sanción mínima de tres años.

De igual manera ha ocurrido que un notario por “sacar” a otro de la responsabilidad de una actuación, ha indicado lo mismo, “toda la culpa es mía… el conotario tal, lo único que hizo fue prestarme el protocolo”. Tal argumento, hunde a los dos.

En torno a lo mencionado, ha dictado la Sala Constitucional que el principio de autoincriminación entraña que no existe obligación de trasladar cargos a un disciplinado de aquellos hechos que este mismo puso en conocimiento a la autoridad que ejerce el proceso disciplinario.

Termino esta primer  entrega con el siguiente tema.

El fundamento de la Responsabilidad notarial
Aunque prometí no ponerme muy dogmático, les pido me autorizan a señalar una jurisprudencia, que aparte de precisa, es como la piedra roseta del fundamento jurídico de nuestra responsabilidad. Extraída de las entrañas de la Sala Primera. (# 397 F, de las 9;30 del 11 de julio del 2003) resume proverbialmente el fundamento de la responsabilidad notarial.  En lo que interesa dice:

“Hay tres aspectos esenciales para la constitución fundamento de la responsabilidad del Notario. Primero; ejercer una función pública, datada a la fe pública sin sujeción jerarquía alguna. Segundo; la importancia de su función en el tráfico económico – contractual. Tercero; su meta final consisten en conferir seguridad jurídica a los derechos subjetivos de los particulares… (la disciplinaria) Se aplica por infracción de preceptos legales o incumplimiento de deberes relacionados con el ejercicio del cargo. Sirve para corregir infracciones aunque no haya ocasionado perjuicio, o para prevenir perjuicios mayores. Las sanciones disciplinarias son consecuencia del principios jerárquico de la organización notarial.”.

Siento que esta clara resolución entraña lo medular, lo genético, es el ADN de nuestra disciplina y en particular de su consecuente responsabilidad.

Bueno estimados amigos, seguiré brindando más consejos y “volados” en otras entregas, espero no haberlos cansado, un fuerte abrazo.  Herman Mora.»   

Experto en Derecho Notarial. Coredactor del Código Notarial. Redactor del Libro Manual de Derecho Notarial. Miembro de la Academia Notarial Americana. Profesor universitario en varias universidades de América Latina. Master Lex no hace necesariamente suyas, las opiniones o comentarios que se publican en este foro. Ofrecemos el espacio como un servicio a nuestra comunidad de suscriptores. No se admiten comentarios contrarios a las leyes o injuriosos. Nos reservamos el derecho de eliminar aquéllos que consideremos inapropiados, así como de editar o eliminar cualquier documento, información u otro componente que aparezca en esta publicación. La veracidad de la información es responsabilidad de las fuentes citadas.

7 de 29 Comentarios

  1. Herman Mora • 13 enero, 2016

    Estimados amigos.
    Gracias por el vigoroso apoyo a esta iniciativa.
    Estimado Melvin. Como suele provenir de usted, su pensamiento es profundo y expresa su preocupación con claridad. Desde tu óptica tiene razón. Sin embargo como dice la expresión indígena, «antes de juzgar a un hombre hay que caminar tres lunas con sus mocasines». Esto no significa otra cosas no que no sea ponernos en la posición del otro. Muchos notarios costarricenses son mas bien prolijos y acatan el ordenamiento, al no incurrir en practicas comerciales desleales, ( es precisamente por esta razón) que se ven muy muy ajustados (por no decir apretados) en sus finanzas. El ejercicio no esta reditando lo suficiente y por el contrario esta lleno de controles y limitaciones (una más ahora el deber de inscribirse ante la C.C S S como requisito para ejercer. ) Y las instituciones resultan muy poco amigables con el conocimiento que deben de difundir. Tenga en consideración, que de acuerdo al circulante disciplinario ( cantidad de expedientes activos por unidad de tiempo) uno de cada tres notarios están suspendidos o esta siendo procesados disciplinariamente. Es una situación que no enfrenta ninguna OTRA PROFESIÓN EN NUESTRO PAÍS. Finalmente creo que debemos verlo de otra óptica. Ya que pensar lo contrario seria como considerar que todos aquellos que acuden a un seminario de derecho tributario, serian inminente defraudadores fiscales. Pero finalmente don Melvin, de verdad agradezco y valoro su intervención . Saludes.

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  2. Heylen Zamora Jiménez • 13 enero, 2016

    Hola don Herman, muchas gracias por esos comentarios tan valiosos; viniendo de un profesional de su talla, lo son aún más. Gracias por compartir sus experiencias con nosotros y… por qué no escribe un libro? Imagínese que belleza, y que posibilidad de consulta. Un saludo afectuoso, y Dios continúe bendiciéndolo.

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  3. Adriana • 13 enero, 2016

    Me parece muy instructivo y enriquecedor la idea de historias de protocolo, para las personas que estudiamos derecho es una herramienta alternativa que nos ayuda mucho, ya que no todo se aprende en las universidades, ojalá hayan mas entregas. Además me parece que esta escrito de una forma muy amena y fácil de comprender.

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  4. Andrei Brenes • 13 enero, 2016

    Querido amigo, como siempre tus comentarios, además de amenos son tremendamente acertados. He disfrutado mucho la lectura y de verdad tus puntos son dignos de ser tomados en consideración por todos los notarios.
    Espero sigas alimentándonos con tus enseñanzas y tu basta experiencia.

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  5. Melvin • 12 enero, 2016

    …. ¡Y la verdad os hará libres! … Don Herman, me agrada lo escrito, y de seguro todos estarán expectantes esperando que otros ornitorrincos notariales va a compartir con el Foro. Me preocupa que tantas verdades produzca un efecto contrario en los inescrupulosos y tramposos notarios y que les resulte una herramienta idónea para perfeccionar sus fechorías poniéndoles de sobre aviso para no develar ingenuamente la conducta sancionable y entonces tantas verdades los hará libres de ser sancionados. Pero de seguro el mejor aprovechamiento será para la mayoría de Notarios, los verdaderos Notarios, los analíticos y estudioso, los que dan alma, vida y corazón atendiendo al pié de la letra el ordenamiento jurídico notarial, cumplimiento de manera efectiva y eficaz tan importe función pública que el Estado nos ha delegado para asesorar, autenticar y legitimar con la visión de generar seguridad jurídica y la paz social del universo objetivo y subjetivo susceptible de actuación notarial activa o pasiva.

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  6. Donald Rojas • 12 enero, 2016

    Muy atinado el comentario del Dr Herman Mora. Sobre todo en momentos de inquisición notarial.

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  7. Herman Mora • 12 enero, 2016

    Muchísimas gracias don Luis
    Demasiado motivadoras esas palabras Gracias.

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