Bernal Eduardo Alfaro Solano

Dos beneficios fiscales que no todos «conocen» Parte 3

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Concluimos con esta tercera entrega,  la transcripción del artículo del colega Bernal Eduardo Alfaro Solano sobre este interesante tema.  ( Si desea leer las partes anteriores haga clic: Parte 1 y Parte 2 )

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Como se indicó en la parte anterior, no se puede alegar desconocimiento a la Ley para bien o para mal, por lo que en Costa Rica, la Ley del Impuesto sobre la Renta, cuenta con un artículo que establece en términos generales lo que puede ser un Gasto Deducible, así como también se encuentra en el reglamento respectivo, del cual se desprende que un gasto deducible es un gasto que puede ser restado de los ingresos para efectos del impuesto sobre la renta, lo que disminuye la cantidad de impuestos que una persona o empresa tiene que pagar.

Hay muchos tipos de gastos que pueden ser deducidos, como los gastos de negocios, los gastos de alquiler, los intereses bancarios, los gastos médicos y los gastos educativos, entre otros; según sea la actividad lucrativa.

Para que un gasto sea deducible, según la normativa costarricense, debe cumplir ciertos requisitos, entre estos: ser un gasto necesario para producir la renta o tener una relación directa con la actividad económica del contribuyente, que se cuente con el comprobante autorizado respectivo y que sea pertinente para los efectos tributarios. Es importante tener en cuenta que no todos los gastos son deducibles, por lo que es importante revisar la ley de impuestos para determinar qué gastos se pueden deducir y en qué condiciones.

Además, es necesario llevar un registro de los gastos y tener la documentación adecuada para respaldarlos en caso de una auditoría fiscal.

Para el caso en concreto que hablamos sobre este beneficio fiscal, se encuentra regulado en el inciso Q) del articulo 8 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, y establece que las donaciones realizadas por los contribuyentes a entidades sin fines de lucro, que se encuentren debidamente registradas para recibir donaciones ante el Ministerio de Hacienda, son deducibles del impuesto sobre la renta.

Para aplicar como gasto deducible las donaciones realizadas, es necesario seguir los siguientes pasos:

a) Realizar la donación a una entidad sin fines de lucro debidamente registrada ante el Ministerio de Hacienda. Es importante obtener un comprobante o recibo de la donación emitido por la entidad autorizada.

b) En el momento de presentar la declaración de impuestos, se debe incluir el monto total de las donaciones realizadas en el año fiscal correspondiente.

El monto total de las donaciones realizadas se restará de la renta bruta del contribuyente, lo que disminuirá la cantidad de impuestos que se deben pagar. Es importante tener en cuenta que el monto máximo de las donaciones que se pueden deducir es del cinco (5%) de la renta bruta del contribuyente en el año fiscal correspondiente. Además, es importante verificar que la entidad receptora de la donación esté debidamente registrada ante el Ministerio de Hacienda, ya que de lo contrario, la donación no será deducible.

Actualmente se puede confirmar, este registro, por medio de la consulta al sitio en línea del Ministerio de Hacienda:

https://www.hacienda.go.cr/docs/AutorizadosRecibirDonaciones.pdf y se pueden observar los requisitos generales para formar parte de estas entidades autorizadas en : https://www.hacienda.go.cr/docs/GeneralidadesDonaciones.pdf

También se debe conservar la documentación de respaldo, como el comprobante o recibo de la donación, por si se requiere en el futuro para una auditoría o verificación por parte del Ministerio de Hacienda.

En este caso en concreto, el beneficio fiscal es que se pueda tomar como gasto deducible este tipo de donaciones y no solo realizar algún bien social, sin que se vea reflejado en la cuenta de renta general para el contribuyente. Por lo que es relevante establecer que en la normativa costarricense existen beneficios que generan un alivio a la carga tributaria, de lo cual en la practica, existen contribuyentes que prefieren realizar donaciones a instituciones de bien social con el fin de realizar una donación y acción directa a una determinada entidad y no solo cancelar tributos de manera eficiente, estas donaciones pueden ser dadas tanto en dinero por transferencia o bien en especie, siempre que se determine un valor de mercado de lo recibido.

En caso de cualquier duda al respecto, o saber más sobre este y otros beneficios fiscales, puede contactar al autor al correo Info@leuslegal.com o por medio de las redes sociales de la firma Leus Legal.

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Dos beneficios fiscales en Costa Rica que no todos «conocen» Parte 2

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Continuamos con la transcripción del artículo que el Msc. Bernal Eduardo Alfaro Solano gentilmente compartió con nosotros.   (Si desea leer la Parte 1 ingrese aquí.)

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Una vez explicado lo anterior sobre la elusión fiscal, desarrollamos el primer beneficio que los ciudadanos pueden lograr obtener incluso tres años de exoneración del pago del impuesto sobre la Renta en Costa Rica, y esto es que la persona jurídica:   Cuente con la condición de PYME al inicio de operaciones.

En este apartado, se establece un beneficio fiscal que en la mayoría de ocasiones que lo explicamos, en nuestras asesorías, nos manifiestan que “no lo sabían”, dado que el Gobierno no ha hecho una propaganda para hacer llegar esta información a la ciudadanía y como se indicaba en el apartado anterior, la ciudadanía no puede manifestar  desconocimiento de la Ley, para bien o para mal.

Anteriormente en Costa Rica existía una exoneración por un plazo menor de tres años, sin embargo por medio de la Ley numero 10.392 de fecha 14 de noviembre de 2023, se reformó y amplió el plazo de aplicación de esta exoneración, siendo que producto de esta reforma, el artículo 15 de la Ley de Renta indica la tarifa del Impuesto, establece en el inciso b, en cuanto a personas jurídicas lo siguiente:

“ ARTÍCULO 15.- Tarifa del impuesto. A la renta imponible se le aplicarán las tarifas que a continuación se establecen. El producto así obtenido constituirá el impuesto a cargo de las personas a que se refiere el artículo 2º de esta ley.

(…)   b) Las personas jurídicas, cuya renta bruta no supere la suma de ciento veinte millones quinientos ochenta y dos mil colones ( ¢ 120.582.000,00) durante el periodo fiscal:

i. Cinco por ciento (5%), sobre los primeros cinco millones seiscientos ochenta y siete mil colones (¢ 5.687 .000,00) de renta neta anual.

ii. Diez por ciento (10%), sobre el exceso de cinco millones seiscientos ochenta y siete mil colones (¢ 5.687.000,00) y hasta ocho millones quinientos treinta y dos mil colones (¢ 8.532.000,00) de renta neta anual.

iii. Quince por ciento (15%), sobre el exceso de ocho millones quinientos treinta y dos mil colones (¢ 8.532.000,00) y hasta once millones trescientos setenta y seis mil colones (¢ 11. 376.000,00) de renta neta anual.

iv. Veinte por ciento (20%), sobre el exceso de once millones trescientos setenta y seis mil colones ( ¢ 11.376.000,00) de renta neta anual.

A efectos de lo previsto en este inciso b), las micro y las pequeñas empresas inscritas ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), o ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), podrán aplicar la escala tarifaria prevista en este inciso, conforme a las siguientes condiciones, las cuales aplicarán a partir de su primer año de operaciones:

i. Cero por ciento (0%) del impuesto sobre el impuesto a las utilidades el primero, segundo y tercer año de actividades empresariales.

ii. Veinticinco por ciento (25%) del impuesto sobre el impuesto a las utilidades, el cuarto y quinto año de actividades empresariales.

iii. Cincuenta por ciento (50%) del impuesto sobre el impuesto, a las utilidades el sexto año de actividades empresariales(…) (lo destacado no es del original)”

En este caso en concreto, se puede constituir una sociedad, proceder con el trámite para inscripción como PYME y la ley le brinda el beneficio fiscal del no pago de impuesto de Renta durante los primeros tres años de actividad, solo el pago del 25% en el cuarto y quinto año y un 50% al sexto año. Siendo parte de los beneficios fiscales que se exponen en la presente investigación.

La inscripción como PYME tiene que ser por persona jurídica y requiere de al menos un colaborador dado que se requiere lo siguiente:

Tener una actividad económica principal que sea compatible con la definición de PYME establecida por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).

Deberá aportar DOS de los siguientes TRES requisitos:

– Recibo de la póliza de Riesgos del Trabajo que emite el INS, al día.

-El Formulario de Declaración de Impuesto sobre la Renta: sea el Formulario D101 del Régimen Tradicional o el Formulario D105 del Régimen Simplificado, del último periodo fiscal.

-Planilla de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) o el comprobante de trabajador independiente, donde se demuestre que está al día con las obligaciones ante esa institución. Igual este requisito se puede verificar en línea ante CCSS.

Además de lo anterior debe aportar el Documento “Formulario de Inscripción Registro PYME”, que opera como declaración jurada y que puede obtenerlo en las Oficinas del MEIC o en el sitio WEB plataforma del SIEC o bien en la Web “Sección trámites > Registro PYME”.

Una vez que se cumplan con estos requisitos, se puede realizar la inscripción como PYME ante el MEIC. El proceso de inscripción incluye la presentación de una declaración jurada y la documentación que demuestre el cumplimiento de los requisitos establecidos.

En este caso en concreto esto es el uso eficiente de la normativa tributaria, en vista que se puede conformar una sociedad, cumplir con los requisitos y gozar de exoneraciones durante seis años. Lo dicho anteriormente puede conocerse como estructuración empresarial o asesoría empresarial, también se encuentra dentro de la categoría de asesoría preventiva, de lo cual los abogados y asesores no deben ser consultados solo al momento de “tener el problema” sino que puede aprovecharse con el fin de obtener este tipo de asesoría y aplicar beneficios tributarios para la actividad empresarial

En caso de cualquier duda al respecto, o saber más sobre este y otros beneficios fiscales, puede contactar al autor al correo Info@leuslegal.com o por medio de las redes sociales de la firma Leus Legal.

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Dos beneficios fiscales en Costa Rica que no todos “conocen”

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Agradecemos al colega Bernal Eduardo Alfaro Solano,  abogado y notario, Máster en Asesoría Fiscal de Empresas, socio de la firma costarricense Leus Legal, este interesante artículo que pone a disposición de este foro.   Nos permitimos transcribir a continuación la primera de las tres partes que componen su ponencia. 

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HABLEMOS DE LA MORALIDAD DE LA NORMA Y EL CONOCIMIENTO O “DESCONOCIMIENTO”
APLICACIÓN PRÁCTICA DE LA ELUSIÓN FISCAL.-

DOS BENEFICIOS FISCALES EN COSTA RICA QUE NO TODOS “CONOCEN”

I PARTE

En el título se encuentran unas comillas indicando que no todos “conocen” ciertos beneficios fiscales, dado que en nuestro país (Costa Rica) -y en la mayoría de legislaciones-, ningún ciudadano puede alegar desconocimiento a la Ley y en el tanto este principio aplica en sentido positivo o negativo. Tal como lo decía Adam Smith desde 1776 en su obra La Riqueza de las Naciones, la frase «laissez faire, laissez passer» (dejar pasar, dejar hacer); nos remontamos a un tema general del Derecho, en el que hablamos de la aplicación general de toda la normativa a los ciudadanos, en el sentido de que, así como una persona no puede alegar que no sabía que una acción conlleva una consecuencia jurídica, tampoco es permitido indicar que no se sabía que existen beneficios que en caso de aplicar cierta acción, conllevan a un pago menor de tributos, o similar.

Tal y como se ha desarrollado por varios autores, el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, es un principio jurídico bien establecido en muchas jurisdicciones y se refiere a que la ignorancia de una ley o norma no justifica su incumplimiento. Esto significa que los ciudadanos tienen la responsabilidad de informarse sobre las leyes y regulaciones que les afectan y cumplir con ellas, incluso si no están conscientes de su existencia.

Esta posición está respaldada por el principio fundamental de la ley que establece que todos los ciudadanos son iguales ante la ley y deben estar sujetos a ella sin excepción.

En Costa Rica, en términos generales los tributos, se encuentran regulados en el Código de Normas y Procedimientos Tributarios, Ley 4755, siendo que éstos únicamente pueden ser creados, modificados o derogados por Ley, tal y como lo indica el principio de reserva de ley en tributos, estableciendo que solo el Poder Legislativo tiene la capacidad de crear, modificar o derogar las leyes tributarias. Este principio de Reserva de Ley está consagrado en el artículo 121 de la Constitución Política de Costa Rica, que reza «toda ley que cree, modifique o derogue tributos deberá ser de iniciativa exclusiva del Poder Ejecutivo y ser aprobada por la Asamblea Legislativa»

Además, la jurisprudencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica ha reafirmado el principio de reserva de ley en tributos.  Por ejemplo, en la sentencia 3993-2005, la Sala Constitucional dispone que «los tributos deben ser creados, modificados o derogados únicamente por el Poder Legislativo, y no pueden ser establecidos por actos administrativos, como decretos o reglamentos» (párr. 6).

En este caso, la misma normativa exige que en caso de que exista algún acto que genere el pago de impuestos, también existen normativas que otorgan ciertos beneficios que como indica el título, “no todos conocen”, los cuales se exponen a la luz de la elusión fiscal, teniendo en cuenta lo anterior, es menester explicar y diferenciar conceptualmente lo que es la ELUSIÓN FISCAL y la EVASIÓN FISCAL.

La elusión fiscal es una práctica legal en la que los contribuyentes utilizan los cuerpos normativos y las lagunas dentro del mismo, para minimizar u optimizar de forma legal su carga tributaria, y se diferencia de la evasión fiscal, que es ilegal y puede llevar a consecuencias mayores. La elusión fiscal es aprovechar lo que indica el mismo sistema para calcular y pagar de forma eficiente un tributo, mientras que la evasión fiscal se refiere a que sabiendo que la norma exige cierta conducta, el contribuyente decide de forma voluntaria o no, no proceder conforme a la misma y no cumple con las obligaciones tributarias de cierto acto, es decir no declara ni paga los impuestos respectivos.

Recordemos que existen varios tipos de impuestos en Costa Rica, en este caso, la siguiente entrega al presente se basa únicamente en el Impuesto sobre la Renta, regulado por medio de la Ley costarricense número 7092. Es importante indicar que el sistema tributario costarricense aplica tarifas según el ingreso del contribuyente y es autodeclarativo.

Los sistemas de impuestos autodeclarativos son aquellos en los que el contribuyente tiene la responsabilidad de calcular y declarar el impuesto que debe pagar. Estos sistemas son utilizados en varios países del mundo, incluyendo algunos de América Latina. En estos sistemas, el contribuyente debe presentar una declaración de impuestos en la que se detallan sus ingresos, deducciones y otros aspectos relevantes para el cálculo del impuesto a pagar, teniendo la Administración Tributaria en Costa Rica la facultad de fiscalizar y determinar si se realizó apegado a la normativa toda la declaración, reporte y pago de tributos dentro del plazo establecido por la Ley (4 o 10 años).

Según un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) titulado «Manual de Buenas Prácticas para la Administración de Impuestos», los sistemas de impuestos autodeclarativos tienen varias ventajas, entre ellas:

«Reducen los costos de cumplimiento, ya que el contribuyente tiene la responsabilidad de preparar y presentar su propia declaración» (OCDE, 2018, p. 92).

«Permiten una mayor flexibilidad en la determinación de la base imponible, ya que los contribuyentes pueden declarar ingresos y deducciones de acuerdo a su situación particular» (OCDE, 2018, p. 92).

«Facilitan la identificación de los contribuyentes de alto riesgo, ya que las discrepancias entre las declaraciones y los datos disponibles pueden ser señales de evasión fiscal» (OCDE, 2018, p. 92).

No obstante, los sistemas de impuestos autodeclarativos también presentan algunos desafíos, como la necesidad de establecer controles efectivos para asegurar que las declaraciones sean precisas y completas, y la dificultad para detectar la evasión fiscal en casos en que los contribuyentes falsifican o subestiman sus ingresos y deducciones.

En el tanto, la normativa tributaria en Costa Rica, en cuanto al impuesto sobre la Renta, ordena que los impuestos se paguen basados en los ingresos gravables, rebajándole los gastos deducibles generados en el período fiscal, siendo que las reglas a aplicar se encuentran en la propia ley del impuesto sobre la Renta. Una vez explicado todo lo anterior, en la próxima entrega hablaremos de dos beneficios fiscales en específico que se encuentran en la normativa costarricense:

1) Exoneración del pago Impuesto de Renta total por TRES años.
2) Donaciones deducibles realizadas a entidades autorizadas.

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Referencias bibliográficas:
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