CRITERIO DE OPORTUNIDAD COMO VáLVULA DE ESCAPE AL DERECHO PENAL MáXIMO
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EL BLOG JURÍDICO DE COSTA RICA
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Como Estudiante de Derecho es un gran aporte para llevarlo al aula y hacer Foro. Gracias.
Con gusto. Gracias por su comentario.
Respeto el criterio del estimable colega. Expuesto en forma concisa, directa, oportuna. No soy especialista en Derecho Penal, y por lo cual, no puedo opinar en cuanto a la “problemática” de dejar la aplicación del criterio de oportunidad, a discreción del ente acusador.
Pero como abogado, y como ciudadano, discrepo de la opinión del colega, sobre lo que conviene a nuestra sociedad (política criminal). La pena por actos que atentan contra la escala de valores de una sociedad, tiene un doble objetivo; buscar que el infractor evite seguir cometiendo estas conductas; y evitar que otros sujetos se vean tentados a cometer estas conductas afectando a otros.
Dicho de otro modo, aprendizaje vicario. Si el derecho penal permite que estas personas actúen de tal manera sin consecuencia alguna, entonces hay que prepararse para una descomposición social mayor, pues otros también lo harán, precisamente por el hecho de no tener consecuencias.
Adicionalmente, y dado el “relajamiento” en la escala de valores sociales, sin duda se verán tentados a explorar otros límites, y violentar otros valores. Esto es simple psicología del ser humano.
Adicionalmente, en este análisis se deja de lado los efectos de tales comportamientos en la víctima que sufrió del delito sin que la sociedad (pacto social) le brindara seguridad de que no seguiría siendo objeto de estas actuaciones. Al final queda siempre el sinsabor de que la justificación es siempre la misma “pobresito, se va a sentir mal, y después se va a vengar”. Es la antesala a la anarquía total.
No tenemos control alguno de la actitud del delincuente, una vez aplicada la pena; pero si tenemos una incidencia directa sobre el efecto que la aplicación de aquella, tenga sobre los demás habitantes.
Estimado colega comparto su posición. Sin embargo hay hechos muy insignificantes, que tanto la víctima como el infractor, pueden llegar a un acuerdo, sin necesidad de utilizar la sede jurisdiccional.-
Comparto su punto en cuanto a que la escala de valores en nuestra sociedad se ha ido perdiendo. Pero la gran problemática delicuencial la encontramos en la proliferación del narcotráfico, que se ha convertido en un cáncer para nuestra juventud. Es aquí donde se requiere una fuerte rigurosidad en la aplicación de la ley.
Gracias por su comentario
Agradable comentario. Sin embargo es preocupante ver como bajo la articulación pensante y filosófica en muchos campos o materias, en no pocas ocasiones hace que se pierda la visión y el enfoque, se desnaturaliza y desvirtúa lo natural y virtuoso, y se desfigura lo que está bien lo que sirve y tiene buena forma. En un mundo globalizado que cambia y crece aceleradamente hay que ajustar y adaptar con rapidez y eficacia las estructuras y ciencias jurídicas al crecimiento y a los cambios más nunca esperar o pretender que suceda a la inversa, pero en esa tarea no será acaso que a veces la vanidad personal nos está ganando la partida y estamos perdiendo la razón, la lógica, el sentido común que pareciera que ya no es tan común; no será acaso que a veces deberíamos hacer un alto en el camino, volver la mirada atrás a nuestros abuelos y antepasados, a las buenas estructuras antiguas, antes de pretender resolver el presente y el futuro?
Estimado don Melvin, gracias por su atento comentario. Sin duda en materia penal, muchas veces lo que falta es un poco de sentido común,
Nuestra sociedad sufre hoy en día una criminalidad muy violenta, y mucha de ella globalizada mediante el crimen organizado, Lo que se pretende con el Criterio de Oportunidad, es dar prioridad en la atención de esos casos, como el narcotráfico, sicariato, estafas, etc. Y no saturar el sistema judicial con asuntos sumamente insignificantes.
Hugo Rodriguez Coronado • 04 agosto, 2016
Excelente trabajo que nos brinda el señor Montenegro.